En Atemperarte creemos que las marcas, como las buenas recetas, necesitan tiempo, criterio y respeto por el origen. Por eso, cuando empezamos a trabajar con Horno Montañés, tuvimos claro que la identidad no debía inventar nada: debía revelar lo que ya estaba ahí.
Tradición diseñada a fuego lento.
Horno Montañés estradición, oficio y confianza. Una marca que habla desde la experiencia de quien lleva toda una vida haciendo las cosas bien.
Nuestra labor fue traducir esa herencia gastronómica en un lenguaje visual contemporáneo, capaz de competir en el mercado sin renunciar a su esencia.
El logotipo se convierte en el corazón del sistema: sólido, reconocible y honesto. Un símbolo que remite a la elaboración artesanal, al cuidado por el detalle y a una promesa clara al consumidor: aquí no hay prisas, hay saber hacer.
Diseñamos una identidad con raíces profundas y mirada actual, pensada para durar y para acompañar a una marca que no necesita artificios para generar confianza.
Lo visible, por aquello que da la bienvenida y construye la primera impresión: su nave principal.
Aplicamos la nueva identidad creada por Atemperarte directamente sobre la arquitectura, transformando el edificio en un soporte de marca en sí mismo.
Color, rotulación y señaléticaconvierten la nave en una declaración clara de quién es Horno Montañés y qué valores representa.
Color, rotulación y señaléticaconvierten la nave en una declaración clara de quién es Horno Montañés y qué valores representa.
Productos y packaging El origen como lenguaje visual
EL PAISAJE SE
CONVIERTE EN
SÍMBOLO
Para los productos de Horno Montañés no buscamos una imagen decorativa, sino una imagen con significado.
Una imagen que explicara, sin palabras, de dónde viene la marca y cómo entiende la elaboración.
Montañas firmes, silenciosas, inmutables. Un entorno que habla de tiempo, de procesos lentos y de respeto por lo esencial. Esta imagen no representa un lugar concreto, sino una idea: el origen como garantía, la tradición como base sólida sobre la que se construye todo lo demás.
Desde Atemperarte tomamos este paisaje como punto de partida para el diseño de etiquetados y packaging. La textura, el tono y la profundidad visual trasladan al consumidor a un espacio donde las cosas se hacen con calma, donde la calidad no es una promesa nueva, sino una herencia.
La identidad de
Horno Montañés se
adapta a distintos
envases sin perder
coherencia
Desde bolsas de congelados hasta fajines de cartón para bandeja, el sistema visual mantiene reconocimiento, legibilidad y carácter en cualquier formato.
La identidad de
Horno Montañés se
adapta a distintos
envases sin perder
coherencia
Desde bolsas de congelados hasta fajines de cartón para bandeja, el sistema visual mantiene reconocimiento, legibilidad y carácter en cualquier formato.
Sesión fotográfica de productos Horno Montañés
Otros materiales
diseñados para
comunicar la marca.